Biografía.

Nace en Puebla, México en 1970.
Artista, diseñadora y revolucionaria mexicana nacionalizada chilena.
Hija de una maestra rural y un zapatero zapatista.
Altagracia reivindica el trabajo manual y la artesanía desde un sitio político. Como dirigente de varias agrupaciones sociales, asesora y desarrolla programas de trabajo con grupos de mujeres jefas de hogar rescatando labores que la tradición doméstica les ha asignado, bajo un enfoque contemporáneo, para devenir en cuerpo tramado todos sus ideales y políticas de genero. Para Altagracia la «presencia/ ausencia» es una cetegoría femenina representada en un cuerpo que deviene fibra.
Editora de la revista «Punto, coma y hebra: ensayos sobre tejidos», editada por el Fondo de Cultura es también autora de los cuentos «Abrazada al telar» y «El retazo recobrado» así como de la fábula infantil «La polilla y la hilacha».
Sus referencias culturales son amplias abarcando el arte, el diseño, los estudios culturales, el cine y la política. Entre estas se hallan: Altagracia Martínez, Rigoberta Menchú, Frida Kalho, Remedios Varo, Leonora Carrington, Ana Mendieta, Doris Salcedo, Matilde Pérez, Ligia Clark, Anita Malfatti, Tarsila do Amaral, Laura Rodig, Tina Mondotti, Nacha Guevara, Liliana Felipe, Eugenia León, Jesusa Rodríguez, Chabuca Granda, Gladys Marin, Nelly Richard, Alicia Villarreal, Violeta Parra, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Chavela Vargas, Amparo Ochoa, Lila Downs, Maria Félix, Yma Sumac, Carla Fernández, Juana Molina, Stella Díaz Varín, Maria Flora Yañez, Teresa Wills Montt, Sor Juana Inés de la Cruz, Clarice Lispector, Silvina Ocampo, Lucrecia Martel, Maria Luisa Bombal, Marcela Paz, Delia del Carril, Beatriz Sarlo, Mecedez Sosa, Eloísa Díaz y Ernestina Pérez, por nombrar algunas.
Altagracia no estuvo ajena de la polémica. Su imagen de mujer trabajadora incansable, pre-feminista y soñadora fue puesta en duda. Su logo, un smile de lana, fue tachado de mercantilista por la izquierda más dura. Pero Altagracia no se detuvo ante tales acusaciones. Continuó con su labor social y melancólica sacando una colección invernal en lana cachemira, reciclada, por supuesto. Altagracia es presencia en invierno y ausencia en verano…un devenir material.
La existencia de Altagracia como referente y ficción de moda.
Escritos de Altagracia: entrevistas, fábulas e imágenes de prensa (PDF).



